Volver a volver a empezar

Volver a empezar Martaonablog

¿Les pasa que sienten como si llevaran ya muchas vidas en esta vida? No me refiero a vidas pasadas desde el punto de vista esotérico, en las que fuiste siervo de la gleba en la Edad Media y rey de Escocia en el siglo XVI. Hablo de haber tenido vidas totalmente distintas aquí y ahora, desde que naciste y hasta el día de hoy.

Yo sí, y calculo que debo ir por la cuarta. Vidas distintas en las que he vivido, trabajado y movido en sitios distintos, para luego cerrar de repente esa etapa y empezar a construir otra vida en otra casa, con otro trabajo y otras costumbres. 

Vale, a lo mejor estoy exagerando un poco. Pero tampoco tanto, no se crean.

Hay personas que no se mueven nunca de sitio y otras que no paramos quietas. Y sí, es una ventaja en estos tiempos que más que líquidos parecen gaseosos, porque estamos más acostumbrados al cambio. Pero ún así, cada vez que toca volver a empezar da una pereza que ni les cuento.

Estamos viviendo un momento histórico de los gordos. Se acaba para siempre una época y empieza otra totalmente distinta. Como pasó tras la Segunda Guerra Mundial o la irrupción de los Beatles y el verano del amor. Ni idea de qué va a venir después, pero hay una revolución en marcha que nos va a poner a todos del revés. Y es bonito pensar que, esta vez sí, podremos construir un mundo mejor. 

 

Testamento de juventud

Hay películas bonitas, películas emocionantes y películas exquisitas. Y luego está Testamento de juventud. Sacrilegio por mi parte, lo sé, porque en realidad está basada en un libro autobiográfico de Vera Brittan que goza del fervor de legiones de británicos, y sin embargo yo les recomiendo la película. Pero es que es tan bonita. Está tan bien interpretada y las escenas tan cuidadas.

No sé yo si tendríamos que reivindicar una película como ésta para nuestros abuelos llamados a filas cuando aún eran unos niños. (la Quinta del Biberón, a los que el Centro Dramático sí retó un homenaje).

Pero valga sino este título pacifista para hacernos rememorar a todos una Europa donde las guerras lo cambiaron todo, ahora que volvemos a tener todos la piel tan fina y tendemos a confundir creencia personal con verdad absoluta y ser agresivo con estar cargado de razón.

 

Desde que puse tu foto en un marco

 

A estas alturas ya sabrán que casi nunca aplico la lógica en lo que hago. Y menos todavía en este blog, que para eso es mi mejor reflejo. Pero hoy sí voy a recomendarles esta bellísima canción de amor interpretada por el hombre que la escribió: Tom Waits, que la dedicó a su mujer, Jill.

Lo digo porque típico de mí sería pedirles que la escucharan en la voz de Rod Steward, Pearl Jam o Eddie Vedder. Háganlo si les apetece. Elijan la versión que prefieran. Es tan rematadamente buena que lo aguanta casi todo.

Les pongo un vídeo con la letra subtitulada. Convendran conmigo que no se puede ser más incisivo usando tan pocas palabras. Así se define el amor. Y, por supuesto, tuvo que venir un poeta a hacerlo. Grandísimo Tom Waits.