Poner luces en el balcón

Navidad Martaonablog

Tenemos unos paletas cerca de casa que han decorado los balcones del edificio en el que trabajan con muñequitos de Papá Noel. ¿No les parece encantador? Ellos no viven allí, claro, pero pasan tantas horas con nosotros que han querido participar del espiritu navideño que recorre nuestro barrio estos días.

La gente que llena de luces sus balcones para que otros los disfruten… miren, hay millones de cosas bonitas en el mundo, pero seguro que ésta es una de ellas. A mí me gustan incluso los que ponen patitos sacando el cuello por los barrotes para mirar a la calle. Y con tanto entusiasmo por mi parte, pensarán ustedes que yo también lo hago. Qué menos, ¿verdad? Pues resulta que no, porque me da una vergüenza horrorosa.

Para compensar tamaña indignidad, por suerte, tenemos un vecino que ha forrado la fachada entera de su casa con globos de colores y figuritas de Belén. De arriba a abajo, literalmente. Ya pueden imaginarse el éxito que ha cosechado entre los más pequeños. Ahí los tienen a todos, con los ojos fijos y la boca abierta, un día sí y el otro también, mientras sus padres y abuelos se desesperan contando las horas que están perdiendo para siempre jamás. No seré yo quien les diga que se calmen, porque es fácil imaginar la razón de su angustia. Pero sí aprovecho para desearles a todos ustedes que pasen unas felices fiestas.

La estrella que guió a los Reyes Magos

Jupiter y saturno martaonablog

Dicho así queda tan bonito que no podía evitarlo. ¿Se imaginan estar bajo el mismo cielo que vieron los Reyes Magos hace ahora dos mil veinte años? Porque es igual. La estrella de Navidad que ellos siguieron y que les llevó hasta Jerusalén era, en realidad, un efecto óptico creado por la cercanía de los planetas Júpiter y Saturno, un aspecto astronómico que no se daba desde la Edad Media y que ahora podremos ver todos nosotros hasta el 21 de diciembre, cuando se perfeccione.

En realidad, los dos grandes “señores” del sistema solar se cruzan en el cielo una vez cada veinte años, pero hacía cuatrocientos años que no se acercaban tanto y ochocientos años desde que lo hicieron por la noche. Por eso somos tan privilegiados, porque todos nosotros -desde cualquier punto del planeta- podremos ver la estrella de Navidad levantando la vista al cielo justo cuando anochezca.

O sea que vaya regalazo en toda regla, vaya lujazo, el mejor broche de oro para un año tan extraño y un digno homenaje a la historia que nos contaron cuando éramos pequeños. El 21 de diciembre, Júpiter y Saturno parecerán un único planeta, una estrella súper brillante en el cielo. No se lo pierdan. Esto promete.

Cuando todo esto acabe

cuando todo acabe Theydontwearshoes

Cuando todo esto acabe (cuando termine el año, cuando pase la pandemia) el mundo habra quedado partido en dos. Existirán dos mundos compartiendo espacio y tiempo, pero no se mezclarán. Y será un quiebre irreversible. No sé decirles de dónde saco tanta certeza, ustedes lean lo que les digo y dentro de un tiempo me cuentan.

Estamos saliendo de un momento muy bestia y quien no haya entendido que aquí estamos para cuidarnos entre todos y cuidar lo que nos rodea habrá desperdiciado la oportunidad de dar el gran salto. No es que vaya a pasarles nada malo, no teman, simplemente seguirán como hasta ahora, pensando que la vida es esa cosa extraña que les zarandea de vez en cuando y que les va robando las ganas, la ilusión y la energía. Había otra alternativa, claro, pero hacía falta un poco de valor para tomarla.

Los que sí dieron el paso tuvieron que adentrarse en la incertidumbre y no fue nada fácil. Es más cómodo no arriesgar, pero también más aburrido. Lo bueno de andar mucho tiempo sobre puentes movedizos es que al final uno acaba acostumbrándose al vaivén y entonces puede empezar a levantar a vista y mirar un poco más allá. Y descubre que no está solo, lo que sin duda es la mejor parte del viaje.

La vida que estamos a punto de empezar no tiene nada que ver con nada vivido anteriormente. Habrá otro código de conducta, otra escala de valores. Los niños más pequeños ya vienen con esa nueva programación de serie, pero los demás tendremos que espabilar para ser los adultos que ellos se merecen.